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Si tienes un negocio, es posible que hayas pensado (o estés pensando) en instalar una cámara de videovigilancia para supervisar lo que sucede en él tanto cuando estás como cuando no. Lo que tal vez no te hayas planteado es que necesitas cumplir con una serie de requisitos y permisos para poder instalar una de estas cámaras en tu local. De lo contrario, podrías enfrentarte a una bonita multa por incumplimiento de la Ley de Protección de Datos.

En la Memoria 2020 que publicó la Agencia Española de Protección de Datos  en abril, se recalca que la videovigilancia es una de las áreas con más reclamaciones por parte de los ciudadanos. Esto se debe a que es, también, un área vulnerable en gran parte debido al desconocimiento por parte de los usuarios, que se deciden por instalar una cámara de seguridad sin pararse a pensar en si pueden o no hacerlo libremente.

El objetivo del RGPD es proteger, controlar y regular el uso de los datos de carácter personal de las personas, así que cualquier imagen captada por una videocámara en la que se identifique a una persona, está, por tanto sujeta a su normativa.

¿Qué necesitas para instalar una cámara de seguridad en tu negocio?

Cualquier persona física o jurídica puede tratar imágenes con sistemas o cámaras de vigilancia para la protección de sus instalaciones, así como la de las personas o bienes dentro de ellas. Eso sí: siempre y cuando se haga en base a la normativa y siguiendo todas las indicaciones o modificaciones pertinentes.

Por ejemplo, el propietario de un negocio puede utilizar cámaras de videovigilancia para controlar a sus trabajadores, pero para ello, debe, entre otras cosas, informar expresamente a esos trabajadores de la existencia de las cámaras y la razón por la que están ahí.

Requisitos a tener en cuenta para instalar una cámara de videovigilancia

Antes de instalar una cámara de seguridad, te aconsejamos tener en cuenta algunos aspectos. En concreto:

  • Permisos. Aunque no es necesario que obtengas ningún permiso, sí tienes la responsabilidad de, entre otras cosas:
    • Comunicar a aquellos que van a aparecer en las imágenes grabadas que eso va a suceder
    • Colocar carteles de videovigilancia
    • Si las cámaras están conectadas a un sistema central de alarmas, la empresa que lo gestiona tiene que estar acreditada e inscrita en el Ministerio del Interior
  • Carteles homologados. En la página web de la AEPD, puedes encontrar el cartel homologado que debes utilizar para indicar a los usuarios que se encuentran en una zona videovigilada. En este cartel tiene que figurar:
    • Nombre de tu empresa
    • Dirección postal a la que el usuario puede dirigirse si desea ejercer sus derechos

Además de eso, el cartel debe colocarse en un lugar visible, donde cualquier empleado o usuario pueda verlo.

  • Limitación en el acceso. Debido al carácter personal de las imágenes grabadas, solo puede acceder a ellas la persona encargada para ese fin. Para ello, se utilizarán todas las medidas de seguridad pertinentes.
  • Periodo de conservación de las imágenes. El plazo máximo durante el que pueden conservarse las imágenes captadas por cámaras de vigilancia es de un mes.

«¿Y si no cumplo con la normativa?»

Las sanciones dependen de aspectos como la gravedad de la infracción, el daño a terceros o la extensión de la infracción en el tiempo. Teniendo esto en cuenta, distinguimos entre:

  • Infracciones leves: multa entre 600-60.101.21€
  • Infracciones graves: multa entre 60.101,21-300.506,05€
  • Infracciones muy graves: multa entre 300.506,05-601.012,10€

Antes de instalar una cámara de videovigilancia, es aconsejable obtener el asesoramiento de una agencia especializada en protección de datos. 

Como especialistas en protección de datos para empresas, queremos ayudarte y guiarte a lo largo del proceso, para que te asegures de que estás cumpliendo el reglamento y para que evites sanciones.

No dudes en contactar con nosotros si necesitas más información sobre la instalación de cámaras de videovigilancia o necesitas la ayuda de un equipo especializado para llevar a cabo la adaptación a la normativa.