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Hemos aprendido mucho desde esos primeros días en los que nos vimos obligados a teletrabajar, sin saber muy bien qué hacer, cómo hacerlo y dónde poner los límites.

Y es que, teletrabajar es mucho más que coger el ordenador o dispositivo portátil que utilizas habitualmente y empezar a utilizarlo para tus tareas laborales. Cuando trabajamos, manejamos contraseñas, plataformas, datos, etc., muy sensibles y que jamás fueron concebidos para traspasar los límites físicos  y digitales de una empresa.

Es necesario que existan planificaciones previas enfocadas a mantener sana la ciberseguridad corporativa, porque de no existir, podrían producirse pérdidas de información de clientes, datos financieros, estrategias…

Para evitar esto, además de instaurar los procedimientos y medidas necesarias, se requiere que toda la plantilla que conforma una empresa conozca la necesidad de proteger estos datos, la razón y las consecuencias de no hacerlo.

A pesar de lo que hemos ido aprendiendo, es una materia en la que todavía tenemos mucho que aprender.

Cambio meteórico

El porcentaje de personas que ahora teletrabajan como norma ha incrementado más que sustancialmente. Un cambio para el que no estábamos preparados, muy a pesar de la rapidez de la mayoría de las empresas a la hora de adaptarse a las necesidades que la situación requería.

Para comprobarlo, solo hay que fijarse en la cantidad de ciberataques que se han producido a lo largo de los últimos meses, tanto hacia grandes marcas como pymes.

El cambio tan brusco, la urgencia de transformar por completo nuestros hábitos y prácticas de trabajo han derivado en que, aunque nuestras actitudes hayan cambiado a fuerza de necesidad, la mentalidad siga siendo la misma. Y ahí radica el principal problema, porque tenemos que ser muy cuidadosos con lo que hacemos con los datos que manejamos aun sin ser del todo conscientes de su valor.

A teletrabajar también se aprende

Las empresas han tenido que invertir en tecnología para no quedarse rezagadas, pero es que además de la adquisición de los dispositivos correspondientes, es la formación de los trabajadores lo que puede llegar a marcar la diferencia. 

¿Qué podemos hacer para favorecer la protección de datos cuando esta se descentraliza?

  • Garantizar la seguridad a todos los niveles y en todos los dispositivos que se utilicen
  • Hacer que los trabajadores adquieran conciencia de la importancia del manejo de esos datos
  • Informar sobre la posibilidad de brechas, ciberataques…
  • Implantar un sistema que nos permita saber dónde se encuentra la información en todo momento

La Agencia Española de Protección de Datos publicó una guía con recomendaciones sobre situaciones de movilidad y teletrabajo, en la que destacó:

  1. Definir una Política de Protección de la Información para Situaciones de Movilidad
  2. Elegir soluciones y prestadores de servicio de confianza y con garantías
  3. Restringir el acceso a la información
  4. Configurar de forma regular los equipos y dispositivos involucrados en la actividad laboral en situación de movilidad
  5. Monitorizar los accesos externos a la red corporativa
  6. Gestionar la Protección de Datos y la Seguridad en base a datos

¿Necesitas más información o asesoramiento sobre el tema? No dudes en contactar con nosotros.