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Eso de que te roben la identidad suena mal, ¿no? Lo del phishing suena algo mejor, aunque es igual de terrible. Pero vayamos por partes, que hay más de un concepto que merece la pena conocer antes de ahondar en el tema.

  • ¿Qué es el robo de identidad? Que una persona que no eres tú utilice tu información personal como si lo fuese.
  • ¿Qué es el fraude de identidad? Que una persona que no eres tú utilice tu información personal para cometer delitos. 
  • ¿Qué es el phishing? Una técnica de robo de identidad que consiste en correos fraudulentos, en apariencia enviados por empresas reconocidas y de cierto renombre, que llegan hasta tu bandeja de entrada con la intención de que te desprendas de un solo clic, y sin tú saberlo, de tus datos personales. Aunque esta es la más oída últimamente, existen muchas otras como malwares, encuestas falsas, tiendas online efímeras…

¿Por qué son tan valiosos los datos personales?

Los datos son, en esencia, la materia prima de internet. Todo se construye en torno a ellos.

Cada vez que compras algo, cada vez que haces una búsqueda… los datos que facilitas, directa o indirectamente, quedan almacenados en la web, como si de huellas digitales se tratase. Y esas huellas pueden, y son, rastreadas por quienes más partido pueden sacar de ellas. ¿Cómo, si no, iban a ofrecerte anuncios personalizados mientras navegas por diferentes páginas? ¿O cómo iban a sobrevivir compañías como Facebook y Google si no gracias a la compra y venta de los datos de sus usuarios? Por eso, todos nosotros tenemos una identidad virtual construida en base a los datos que desperdigamos en diferentes sites.

Sin embargo, no son solo las empresas quienes sacan provecho de estos datos. También son extremadamente atractivos para los hackers. Y ahí es donde radica el auténtico peligro.

¿Cómo me protejo de un robo de identidad?

Cuando navegamos por internet, nos exponemos a ataques cibernéticos que pueden o no suceder, pero por suerte podemos valernos de una serie de pautas para evitar este tipo de situaciones. Entre ellas encontramos:

  1. El clásico: utiliza contraseñas seguras
  2. Por norma, no te fíes de ningún correo que no esperases recibir, y fíjate siempre en la dirección que lo envía. ¿Parece sospechoso? Entonces lo es.
  3. ¡No descargues nada! Solo si es algo que tú has solicitado
  4. Protege tus redes sociales y tus cuentas con los parámetros de privacidad, y recuerda que cuanta menos información haya sobre ti en internet, menores serán las probabilidades de que roben tu identidad 
  5. Instala un software de seguridad en todos tus dispositivos y actualízalo con frecuencia; esto evitará que permanezcas vulnerable ante posibles brechas en la seguridad del sistema
  6. Fíate de tu instinto y tu sentido común, y no hagas uso de aplicaciones o webs si no son oficiales, sobre todo a la hora de realizar cualquier transacción

El lado positivo de los robos de identidad es que, en la mayor parte de los casos, está en nuestras manos evitarlos, así que, ¿por qué no ibas a hacer todo lo posible por asegurar la integridad de tu seguridad digital?

Si necesitas asesoramiento sobre protección de datos, no dudes en contactar con nosotros para que podamos asesorarte.